CORNERBOYZ

Un juego de bloques sobre el planeta entero

Un solo mundo.
Es este.

Cavá, juntá, construí — como siempre. La diferencia es dónde: el mapa es la Tierra de verdad, con tu cerro, tu río y tu cuadra. Salís a caminar y el juego pasa donde estás parado.

Cómo funciona Sin descargar nada
Bajá para volar sobre el mundo

El mundo

El cerro es ese cerro. El río es ese río.

Nada acá está dibujado a mano. La altura del terreno sale de un mapa de elevación de todo el planeta. Los edificios salen de una base con dos mil quinientos millones de huellas reales. El pasto, el agua y el bosque salen de lo que ven los satélites.

Todo se traduce a bloques de un metro. Tu casa mide lo que mide. La subida de tu calle sube lo que sube.

Un bloque
1 m³Vos medís dos
Terreno
30 mCopernicus DEM
Edificios
2 500 MOverture Maps
Pasto y agua
10 mESA WorldCover

La tierra

Una parcela es 324 m². Y hay que ir hasta ahí.

La unidad es un cuadro de 18 × 18 metros, el tamaño de un lote y la medida de una celda H3 de resolución 12. Para que sea tuya hay que haber estado ahí tres veces, en tres días distintos. Es lo único que impide que alguien compre una ciudad entera desde el sillón.

Cada parcela paga impuesto todos los días, y solo rinde si la visitaste. Juntar tierra sin ir nunca es perder plata, a propósito. Y la podés vender: el registro cambia de dueño y una comisión se quema.

Registro de parcelaLIBRE
Superficie
324 m² · 18 × 18
Identificador
8c2ab19f4c3d1
Coordenadas
-25.28660, -57.64720
Bioma
Urbano denso
Altura máxima
+16 bloques
Precio
120 CANDY
Impuesto
1 CANDY / día
Requiere 3 visitas presenciales en 3 días distintos para reclamar.

También la podés alquilar: le cedés el derecho de construir a otra persona por un tiempo y un precio, y la parcela sigue siendo tuya.

  • Veredas, plazas, baldíos, campo abierto
  • La casa de alguien. Se pasa por delante, no se posee.
  • Colegios, hospitales, comisarías, bomberos
  • Cementerios, iglesias y sitios sagrados
  • La calzada, las vías del tren, el agua
  • Cualquiera puede pedir que saquen su propiedad del juego

Dos pantallas

El mapa para llegar. El mundo para quedarte.

Son el mismo lugar, vistos de dos maneras, y se cambia de una a la otra con una tecla.

  1. En el mapa caminásTu barrio desde arriba, con vos en el centro y un radio de alcance de 14 metros. Si le das permiso, tu ubicación real te mueve: caminás por la calle y el personaje camina con vos.
  2. Postes y vetasPostes fijos en las esquinas y vetas de recursos que aparecen y se mueven. Te acercás, y se abre la extracción: si acertás el aro en el momento justo, sacás el triple.
  3. En el mundo construísLa misma esquina, en primera persona y en bloques de un metro. Rompés, juntás y ponés — pero solo dentro de las parcelas que son tuyas.
  4. Hablás con los vecinosLa gente camina por las calles de verdad. Cada uno tiene un oficio: el comerciante te compra y te vende, el cartógrafo te dice para qué lado hay recursos, el minero te propone trueque.
  5. Y todo se quedaTus parcelas, tu inventario y cada bloque que pusiste quedan guardados. Volvés mañana, se suma la racha del día, y tu obra sigue ahí.

La economía

Le vendés a otra persona, no a la máquina.

La moneda se llama CANDY. Se gana caminando: la asignación de cada día, los postes de la esquina, las vetas que aparecen en el barrio y las obras que terminás.

Y hay un mercado de verdad. Publicás una oferta —tantos bloques a tanto precio—, los bloques salen de tu inventario, y le aparece a cualquier otra persona que tenga tu mundo. Cuando alguien te compra, el CANDY te llega a vos.

Moneda
CANDYSe gana jugando
Parcela
120CANDY cada una
Impuesto
1CANDY por día y parcela
Cupo
10parcelas por persona

Y la circulación está a la vista de todos. Con una tecla ves cuánto CANDY hay en el mundo y cuántas personas lo tienen. Nadie tiene que creerle a nadie sobre cuánta plata hay dando vueltas: se mira.

Oficios

Elegís uno. Cambia cómo jugás.

No hay clases ni estadísticas que estudiar: es una decisión y ya. Pero no es decorativa — cada oficio toca un sistema distinto del juego, y por eso te define qué hacés mejor que los demás y qué vas a necesitar de ellos.

Salir del barrio

Hay más mundo. Se llega en avión.

Tu barrio es el que caminás. Pero no es el único: el mapa de calor te muestra dónde hay gente jugando y dónde ya se tomó tierra, y para ir hasta ahí caminás hasta el aeropuerto de tu zona y pagás el pasaje. Cuesta según la distancia real entre los dos lugares — cruzar el país sale más que ir al pueblo de al lado.

  1. Caminás hasta la pistaEl aeropuerto es un lugar del mundo, con su torre y su baliza. No se viaja desde el menú.
  2. Mirás el mapa de calorCada barrio es un punto en su lugar real: cuánta gente hay ahora y cuántas parcelas están tomadas.
  3. Pagás el pasajeEl precio sale de los kilómetros. El cartógrafo viaja 30 % más barato.
  4. Cruzás de mundo en mundoTus parcelas y todo lo que construiste quedan donde están, esperándote. El saldo y el inventario viajan con vos.
  5. Y volvés cuando quierasTu barrio de origen es siempre el primer destino de la lista y el pasaje sale la mitad. Entre vuelo y vuelo pasan 90 segundos.

Los recursos y la tierra nueva siguen atados a caminar: volar te lleva a mirar, a comerciar y a construir en lo que ya es tuyo, no a juntar sin moverte. Y el impuesto se cobra de todo lo que tenés, en cualquier barrio: irte no te libera de lo que compraste.

Cómo se entra

Abrís la página y ya estás.

No hay instalador, no hay tienda de apps, no hay correo que confirmar.

  1. Das permisoEl navegador te pregunta si compartís dónde estás. Es lo único que hace falta.
  2. Aparece tu zonaEn menos de tres segundos. Los que estén en tu esquina ven exactamente lo mismo que vos.
  3. Decís quién sosNombre, muñeco y oficio. Se hace una sola vez.
  4. Plantás tu balizaDonde estabas parado queda como tu Hogar. Para siempre.
Tarda un minuto

Preguntas

Lo que todos preguntan

¿Tengo que bajar algo?

No. Corre en el navegador del teléfono o de la compu. Si querés que se abra como una app, la agregás a la pantalla de inicio.

¿Anda en mi teléfono?

Si el navegador es medianamente nuevo, sí. La cámara necesita Chrome en Android; si no la tenés, el juego anda igual sin ella.

¿Qué son los CANDY?

La moneda del juego. Se gana caminando, juntando en postes y vetas, terminando obras, y con la asignación de cada día. Se gasta en comprar parcelas, en el mercado y en el impuesto de lo tuyo. Cuánto CANDY hay en circulación y cuánta gente lo tiene se puede consultar en cualquier momento.

¿Puedo vender o alquilar mi parcela?

Las dos. Si la vendés, el registro cambia de dueño y cobrás menos una comisión que se destruye. Si la alquilás, la parcela sigue siendo tuya y el inquilino puede construir ahí mientras dure el alquiler.

¿Puede alguien quedarse con mi parcela?

No. Cuando la reclamás queda anotada a tu nombre en el registro compartido del mundo, y esa parcela deja de estar disponible para el resto. Si vas por una que ya es de otra persona, el juego te dice de quién es.

¿Le puedo vender cosas a otra persona?

Sí. Publicás la oferta en el mercado y le aparece a todo el que tenga tu mundo; cuando te compran, el CANDY te llega. Si dos personas compran la misma oferta al mismo tiempo, entra una sola.

¿Con quién comparto mi mundo?

Con la gente a la que le pases el enlace dentro de tu organización. El mercado y la circulación de CANDY son compartidos entre todos ellos; tu personaje, tus parcelas y tus bloques son tuyos y se guardan en tu navegador.

¿Puedo irme a otro barrio?

Sí, pero caminando hasta el aeropuerto de tu zona. Ahí ves el mapa de calor con los barrios donde hay gente y cuántas parcelas están tomadas, y pagás un pasaje que sale según los kilómetros reales. Lo que dejás no se pierde: cada mundo se guarda como estaba. Volver a tu barrio de origen siempre sale la mitad, y entre vuelo y vuelo pasan 90 segundos.

Si me voy, ¿sigo pagando el impuesto?

Sí. El impuesto se cobra de todas tus parcelas, en cualquier barrio. El rendimiento, en cambio, solo lo dan las parcelas que visitaste: tener tierra lejos cuesta y no rinde hasta que volvés.

¿Alguien puede construir sobre mi casa?

No. Las casas no se reclaman ni se construyen. Y si querés, pedís que tu propiedad salga del juego: se resuelve en una semana.

Vivo en el campo. ¿Sirve igual?

Sirve distinto, a propósito. Donde hay menos gente el mundo da más recursos y las parcelas son más grandes y más baratas. Podés ser el dueño de un valle entero.

¿Me tengo que fijar por dónde camino?

Está pensado para jugarse desde la vereda: no hay nada a menos de cinco metros del cordón ni de las vías, y si vas a más de 15 km/h se bloquea. Igual, mirá al frente.

¿Cuánto sale?

Entrar y jugar es gratis. Se paga por parcelas de más, por cosas para ponerte y por comodidades. Nada de lo que se paga te hace ganar.

El mundo ya está.
Falta que entres.

Tu celda de origen te espera exactamente donde estás parado ahora.